La Corte Suprema confirmó la resolución de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, declarando ilegales las escuchas telefónicas realizadas a Josefina Hunneus en el marco del Caso ProCultura.
El fallo, adoptado por tres votos contra dos, determinó que el Ministerio Público no cumplió con los estándares legales exigidos para autorizar una medida intrusiva de esta naturaleza. Como consecuencia, las conversaciones obtenidas deberán ser eliminadas y no podrán ser utilizadas en su contra en una eventual persecución penal.
Las razones detrás del fallo
La resolución subraya que tanto la Fiscalía como los jueces tienen la obligación de motivar y fundamentar exhaustivamente la necesidad de interceptaciones telefónicas, lo que no se cumplió en este caso. Además, se consideró que estas diligencias vulneraron garantías constitucionales, incluyendo el derecho a la intimidad y el secreto profesional, dado el vínculo clínico entre Hunneus y el Presidente Gabriel Boric, quien fue su paciente.
El fallo también abordó una polémica frase incluida en la resolución de la Corte de Apelaciones, donde se comparaban las prácticas actuales con procedimientos propios de regímenes dictatoriales. La Suprema descartó que esto afectara la imparcialidad del fallo, señalando que se trató de un argumento retórico.
Reacciones y consecuencias
El Fiscal Nacional Ángel Valencia reconoció que se trató de “una decisión que no deseaban” y que esperaban que la Corte Suprema revocara la sentencia. Sin embargo, aseguró que la investigación sigue adelante y que el fallo no afecta el curso del caso ProCultura.
Con esta resolución, la Fiscalía deberá eliminar todas las pruebas obtenidas mediante las escuchas, lo que podría afectar el desarrollo del caso. ¿Será este un golpe definitivo para la investigación o la Fiscalía logrará sostener su acusación con otras pruebas? La polémica sigue abierta.













