En medio del escándalo por el caso del Tren de Aragua, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, salió al paso con una advertencia tajante: el crimen organizado sí usa el sistema bancario chileno, y más de lo que muchos creen.
Cordero puso sobre la mesa un dato que dejó a varios con la ceja levantada: más de 13 millones de dólares fueron lavados por esta organización a través de criptomonedas y cuentas bancarias en Chile. “Esta idea como de serie y televisión, que lo que hacen es enterrar la plata dentro de un cajón, o en la tierra, por lo menos lo que estamos tratando de esto, es que no es así, porque además los recursos se remesan al extranjero”, dijo el ministro, refiriéndose a quienes niegan la necesidad de levantar el secreto bancario como herramienta de persecución criminal.
La frase no cayó en saco roto. Parte de la oposición ha puesto reparos al proyecto de ley que permitiría levantar ese secreto con mayor facilidad, argumentando que los narcotraficantes no utilizan los bancos. Pero Cordero fue directo: “Este caso demuestra que no es así”. Según el Gobierno, con la ley vigente la investigación fue más lenta de lo necesario y con muchas trabas legales.
Eso sí, el ministro también matizó: reconoció que no toda la oposición está en contra y que, dentro del Senado, hay posturas más abiertas a debatir el tema con matices.













