En una audiencia reservada realizada este jueves en el Juzgado de Garantía de Iquique, fueron formalizados seis exfuncionarios del Ejército —conocidos como los “narcomilitares”— y una mujer civil, por su presunta participación en una organización criminal dedicada al tráfico de drogas desde la región de Tarapacá hacia la zona central del país. Todos los imputados quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva.
La investigación, liderada por la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos (SACFI) de la Fiscalía Regional de Tarapacá, en conjunto con la sección OS7 de Carabineros, permitió establecer que los acusados operaban de manera estructurada y coordinada. Utilizaban vehículos especialmente acondicionados con compartimentos ocultos para transportar sustancias ilícitas a gran escala.
Durante el operativo, se incautaron 192 kilos de clorhidrato de cocaína y pasta base, avaluados en más de 3.000 millones de pesos, además de tres vehículos, municiones y dinero en efectivo. La mayoría de los exuniformados pertenecía a la 2ª Brigada Acorazada “Cazadores”, con base en la región.
El tribunal acogió la solicitud del Ministerio Público, argumentando que la libertad de los imputados representa “un peligro para la seguridad de la sociedad”. Por disposición judicial, los exmilitares cumplirán la prisión preventiva en dependencias del Ejército, mientras que la imputada civil fue derivada a un centro penitenciario común.
La causa fue declarada reservada para resguardar el éxito de las diligencias aún en curso. Según la fiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, se trata de una organización criminal con un alto nivel de planificación y logística, lo que motivó el uso de técnicas especiales de investigación como interceptaciones telefónicas, seguimientos y vigilancia encubierta.
Desde el Ejército, el general de División Pedro Varela calificó los hechos como “inaceptables” y anunció la baja inmediata de los implicados, reafirmando el compromiso institucional con la legalidad y la transparencia.













