Desde mi casa en el barrio de la Plaza Arica escribo estas letras en la tarde del sábado, tomándome un vinito tinto para capear las heladas tardes de mi Iquique muy Glorioso. Esta vez no les contaré copuchas, sino que opinaré de algo que me parece un doble estándar que casi provoca risa…
SENADORES
Dos cucharadas y a la papa… y una mordaza de postre. Mientras en redes sociales aparecieron saludando cordialmente por el Día de la Prensa, los senadores Pedro Araya (Antofagasta) y Luz Ebensperger (Tarapacá) parecen seguir escribiendo con otra tinta cuando de libertad de expresión se trata. Y no es tinta simpática, sino más bien invisible.
MORDAZA
Aplauden el rol del periodismo “como pilar de la democracia”… pero al mismo tiempo impulsan indicaciones a la llamada ley de Inteligencia que permitirían sancionar a quienes divulguen filtraciones o antecedentes de interés público. Periodistas, medios y organizaciones ya alertan que estas propuestas se acercan peligrosamente a una ley mordaza, donde investigar podría terminar siendo delito. Sí, como si llevar grabadora fuese llevar dinamita.
COLEGIO
Y acá quiero arrimar a una declaración pública del Colegio de Periodistas, de su presidenta Rocío Alorda, que dice: “El proyecto no apunta al verdadero problema, que es la incapacidad del Estado, particularmente del Ministerio Público y del Poder Judicial, para resguardar de forma adecuada los antecedentes bajo su custodia. En vez de fortalecer los controles internos, se pretende disparar contra los mensajeros”. Clarito como el agua… embotellada.
ES UNA O ES OTRA
Volvamos a lo que sería una contradicción vital —frase popularizada en 1989 por Hernán Büchi— que aplica perfecto aquí: el problema no es solo el contenido de la ley, es la contradicción. ¿Cómo se felicita a los periodistas por su labor, mientras se intenta restringirla? ¿No se debería proteger el derecho a informar, más aún en temas sensibles como corrupción, crimen organizado o abusos de poder? A este paso, “investigar” será palabra prohibida y “opinar” se pronunciará con permiso notarial.
RESPETO
En resumen, sin prensa libre, la democracia cojea. Y cojea feo, como mesa con pata corta y mantel largo. El verdadero saludo a la prensa no está en los tweets de efemérides, sino en garantizar su independencia y acceso a la verdad. Lo escribo con mucho respeto…
Ahora me preparo para ir a La Tirana a escuchar cahuines que seguro me contarán los políticos y políticas locales. Llevaré ropa liviana para el día y unos polar para las frías noches de la Pampa… por si los cuentos se ponen helados.
Atentamente,

El Monje Pate Cuete













