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Este 30 de julio se cumplen 30 años del terremoto que sacudió Antofagasta en 1995, un sismo de magnitud 8.0 que despertó a miles de personas a la 1:11 de la madrugada y dejó una y dejó una marca que aún se siente en la memoria de la región.
Aunque la magnitud fue enorme, los daños fueron acotados. ¿La razón? El suelo rocoso de Antofagasta, que no amplifica las ondas sísmicas, y la profundidad del epicentro, ubicado a unos 46 km bajo tierra, cerca de Mejillones.
Lo que pasó esa noche del 30 de julio de 1995
- El movimiento duró cerca de 3 minutos, y se sintió desde Socaire hasta Coquimbo.
- Tres personas fallecieron, entre ellas un joven scout en la Quebrada La Chimba.
- Más de 600 personas quedaron sin hogar y 115 viviendas fueron destruidas, sobre todo en Mejillones y Tocopilla, donde el suelo arenoso intensificó el impacto.
Un leve tsunami afectó embarcaciones en el Terminal Pesquero e inundó parte de la Ruta B-440 en Playa La Rinconada. El fenómeno fue tan real que se detectó en islas del Pacífico a más de 7.000 km.
Daños

- El Puerto de Antofagasta sufrió daños en su infraestructura.
- El edificio “El Curvo” perdió parte de su fachada.
- La estatua de la Virgen María en la Basílica Corazón de María se inclinó y debió ser reemplazada.
El terremoto de 1995 es uno de los más estudiados en Chile, con registros GPS que mostraron cómo la ciudad se desplazó casi un metro hacia el oeste. También se confirmó que sí puede haber tsunami aunque el epicentro esté en tierra, algo que cambió la forma en que se entiende el riesgo en la zona.
No hay certezas, pero los expertos advierten que la placa de Nazca sigue presionando y que el continente se levanta unos 2,8 cm por año. Por eso, el llamado sigue siendo el mismo: estar preparados.
Así fue la cobertura de Canal 13 en julio de 1995 sobre el terremoto de Antofagasta (gentileza YouTube Videoteca CL)













