Ramón Valdés, el inolvidable «Don Ramón» de El Chavo del 8, es un personaje y actor muy querido en toda América Latina. A 37 años de su fallecimiento (murió el 9 de agosto de 1988), te compartimos algunas curiosidades entrañables y sorprendentes sobre él y su icónico personaje:
1. El personaje
Ramón Valdés no necesitaba actuar mucho para ser Don Ramón: en la vida real también era sencillo, buen papá, algo desordenado… ¡y hasta igual de flaco y despeinado! Sus compañeros decían que era el más auténtico del elenco, y Roberto Gómez Bolaños lo quería tanto que escribió el personaje especialmente para él.
2 Ropa
El gorro, los jeans gastados, la camiseta gris… ¡eran suyos! No usaba vestuario del canal. Era su ropa del día a día, lo que hace aún más realista al personaje.
3 Chéspiro
Fue el único del elenco que podía hacer reír a Chespirito en plena grabación. Ramón tenía un sentido del humor natural que hasta rompía la seriedad de Roberto Gómez Bolaños. A veces hacían varias tomas porque Chespirito se reía de verdad con las ocurrencias de Don Ramón.
4 Titán
Ramón Valdés era hermano del famoso Germán Valdés, más conocido como Tin-Tán, uno de los comediantes más grandes del cine mexicano. Ramón se crió en un ambiente artístico, pero siempre fue más reservado que su hermano.
5 Tatuajes
Ramón tenía varios tatuajes, algo poco común en la televisión de esa época. Por eso solía usar mangas largas o estratégicamente acomodar su ropa para que no se notaran.
5 Chilindrina
María Antonieta de las Nieves (la actriz que interpretaba a La Chilindrina) lo consideraba como su papá real. Cuando él murió, ella declaró que fue una de las pérdidas más duras de su vida.
6 Chilindrina
Cuando hubo conflictos en el elenco (sobre todo entre Villagrán y Chespirito), Ramón decidió salir del programa en apoyo a su amigo, el actor que hacía de Kiko. Esto habla mucho de su fidelidad y su forma de ser.
7 Humilde
A pesar de ser famosísimo, nunca se agrandó. Manejaba un coche sencillo, vivía como una persona común, y tenía una gran cercanía con la gente en la calle. Solía decir: «Con que me alcance para mis tacos y mi refresco, soy feliz».
8 Regreso
Después de salir de El Chavo, participó en otros proyectos como ¡Ah, qué Kiko! o Federrico, donde retomaba una especie de «Don Ramón», pero sin el nombre oficial por temas de derechos. No era lo mismo… pero la esencia seguía ahí.
Cuando falleció por cáncer de estómago, en sus últimos momentos mencionó que iba a reunirse con Tin-Tán, quien había muerto antes. Una despedida poética entre dos leyendas.













