La idea de que el oficialismo llegaría unido a las elecciones de noviembre quedó en el pasado. Tras días de tira y afloja, finalmente la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) y Acción Humanista (AH) decidieron bajarse del pacto unitario que impulsaba el gobierno y el comando de la candidata presidencial Jeannette Jara. ¿La razón? No hubo acuerdo en los cupos parlamentarios. La FRVS de Jaime Mulet (Tulet, para los amigos) pedía 16, y el resto de los partidos dijo: “Ni por si acaso”.
Con esto, el oficialismo se parte en dos listas. Una será la “lista amplia” que incluye al Frente Amplio, PC, PS, PPD, PR, PL y DC. La otra, aún en construcción, será impulsada por la FRVS y AH, que aseguran que no quieren perjudicar a Jara, pero sí defender sus proyectos con dignidad. En resumen: todos apoyan a la misma candidata presidencial, pero no se pusieron de acuerdo para ir juntos al Congreso.
¿Y qué pasa en Tarapacá?
Esta división podría tener efectos directos en nuestra región. Con el oficialismo fragmentado, se abre una ventana para que el ex senador Fulvio Rossi vuelva al ruedo y postule nuevamente al Senado por Tarapacá. Con menos competencia interna en la centroizquierda y un electorado que lo recuerda, Rossi podría aprovechar el desorden para reposicionarse políticamente.
Reacciones cruzadas
Desde el Frente Amplio, la presidenta Constanza Martínez trató de poner paños fríos: “No hay drama, seguimos todos apoyando a Jeannette Jara”. Pero en privado, varios dirigentes reconocen que esta división complica la estrategia para asegurar mayoría parlamentaria y evitar que la derecha se imponga con fuerza.













