La precandidata presidencial Evelyn Matthei presentó esta semana su propuesta económica con una promesa clara: ordenar la casa fiscal, reactivar el país y generar 800 mil nuevos empleos formales. Todo esto en medio de lo que ella califica como una caída en la calidad de vida de los chilenos, producto del bajo crecimiento, la inmigración descontrolada y el aumento de la delincuencia.
Durante su participación en el seminario de Moneda Patria Investment, Matthei fue directa: “No hay cohesión social sin crecimiento, no hay mejora en derechos sociales sin crecimiento”. Y para lograr ese crecimiento, propone un ajuste fiscal de US$8.000 millones en cuatro años, recortando lo que considera gasto público ineficiente.
¿Dónde se apretará el cinturón?
El plan incluye revisar licencias médicas, compras públicas, horas extra, cargos de confianza y programas mal evaluados. La idea es hacer más con menos, sin afectar servicios esenciales.
Además, propone bajar el impuesto corporativo al 23%, alineado con el promedio de países OCDE, y llegar al 18% en una década. Para las pymes, plantea un impuesto fijo del 10%, junto con trámites más simples, licencia automática para operar y una relación más amigable con el SII y los municipios.
Inversión y empleo: los motores del plan
Matthei quiere destrabar US$100 mil millones en proyectos detenidos, creando una Oficina Presidencial que se dedique exclusivamente a eso. Se priorizarán 30 proyectos estratégicos en minería, energía, vivienda e infraestructura, con foco regional y en conectividad exportadora.
También promete 800 mil soluciones habitacionales y un impulso fuerte a la transformación digital de las pymes, para que puedan competir mejor y crecer.
Reforma ambiental y mercado de capitales
Otro eje del plan es reformar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, con reglas claras y mayor autonomía técnica. Además, busca repotenciar el mercado de capitales, eliminando trabas e impuestos que hoy frenan la liquidez y fomentan el crédito informal.
“Queremos políticas públicas serias, basadas en evidencia y no en prejuicios. Es hora de escuchar más a los profesionales y menos a los ideólogos”, dijo Matthei, quien se presenta como “la candidatura del desarrollo y la esperanza”.













