La selección chilena igualó 0-0 frente a Uruguay en el Estadio Nacional, en un partido que dejó más dudas que certezas. Con este resultado, La Roja cerró su participación en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 sin lograr la clasificación, acumulando su tercera ausencia consecutiva en Copas del Mundo.
El encuentro fue opaco, sin grandes emociones ni llegadas claras. Chile mostró voluntad, pero nuevamente careció de profundidad, ideas y gol. El equipo dirigido por Ricardo Gareca no logró romper el cerrojo uruguayo y terminó despidiéndose con un empate que no cambia el panorama general: una campaña para el olvido.
Con apenas 11 puntos en 18 partidos, Chile terminó en el fondo de la tabla sudamericana. La falta de gol fue una constante —solo nueve tantos anotados en toda la clasificatoria— y la defensa tampoco logró sostener al equipo en los momentos clave. El rendimiento colectivo fue irregular, y ni los históricos ni los nuevos nombres lograron consolidarse.
La Roja no asiste a un Mundial desde Brasil 2014. Desde entonces, quedó fuera de Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora del torneo que se jugará en 2026. La Generación Dorada, que alguna vez hizo vibrar al país, parece haber llegado definitivamente a su fin.
Ahora se abre una etapa de reconstrucción. El técnico interino Nicolás Córdova ha comenzado a probar nuevos jugadores y a dejar fuera a varios referentes. En noviembre, Chile enfrentará a Rusia y Perú en partidos amistosos que marcarán el inicio de un nuevo proceso, con la mira puesta en el Mundial 2030, donde habrá más cupos y menos rivales directos, considerando que Argentina, Uruguay y Paraguay serán anfitriones.
El desafío es grande: recuperar la identidad, formar un equipo competitivo y volver a ilusionar a la hinchada. Por ahora, el silencio del marcador refleja el vacío de un proyecto que necesita renovarse desde sus cimientos.













