El Parque Santa Rosa de Alto Hospicio se llenó de vida y tierra removida. La CONAF y el SERVIU Tarapacá se pusieron manos a la obra y organizaron una jornada de forestación participativa que dejó el terreno con 156 nuevos árboles, entre algarrobos, tamarugos, laureles, culenes y tumbos. Todo esto como parte de la segunda etapa de un convenio que busca darle más respiro a la ciudad y enfrentar el cambio climático con acción concreta.
La actividad no fue solo pala y guante: llegaron autoridades regionales como el seremi de Agricultura, Eduardo Justo, la directora regional de Sernatur, Milisa Ostojic, y la directora regional de CONAF, Natalia Ortega, además de funcionarios públicos y vecinos que se sumaron con entusiasmo. El objetivo es claro: recuperar espacios y convertirlos en pulmones verdes para la comunidad.
La mandamás regional de Conaf, Natalia Ortega lo explicó así: “Estamos avanzando con la segunda etapa de este convenio interinstitucional, la idea es poder recuperar espacios que serán clave para la comunidad. No debemos olvidar que estamos en un contexto de cambio climático, y nuestra región es una de las más afectadas en términos de áreas verdes. Estas acciones son sumamente importantes porque nos proveen de servicios ambientales, desde la producción de oxígeno y la estabilización del suelo, hasta la creación de espacios para la recreación y el encuentro social”.
Y vaya que el Parque Santa Rosa lo está logrando. Con sus 5,5 hectáreas, se está transformando en un verdadero pulmón verde para los vecinos del sector, donde hay juntas de vecinos, centros culturales, colegios y consultorios. Un entorno más sano, más fresco y más bonito para todos.
Además de los árboles ya mencionados, se sumaron especies adaptadas al clima local como atriplex, churqui y pino ciprés, que ayudarán a fortalecer el parque y hacerlo más resistente al sol nortino.














