AV
Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, Argentina vive un ajuste económico fuerte. El gobierno decidió aplicar medidas drásticas para ordenar las cuentas del país, que venía con inflación muy alta, deuda externa y un Estado que gastaba más de lo que tenía.
Entre las medidas más duras están el recorte del gasto público, la eliminación de subsidios, la liberación de precios y la devaluación del peso. Esto ha provocado que suban los precios de servicios básicos como luz, agua, transporte y alimentos. Aunque la inflación ha bajado en los últimos meses, muchas familias siguen sintiendo el golpe en el bolsillo.
El gobierno presentó un presupuesto para 2026 que reduce el dinero destinado a educación, salud y ciencia. Además, está negociando un préstamo con Estados Unidos para pagar parte de la deuda externa. A pesar de que Milei asegura que “lo peor ya pasó”, más de la mitad de los argentinos cree que la situación está peor que el año pasado.
En resumen: el gobierno apuesta por un ajuste rápido para estabilizar la economía, pero el costo social ha sido alto y el futuro sigue siendo incierto para millones de argentinos.













