AV
Mientras en Chile estábamos preocupados por el precio del pan y el próximo feriado, en Bolivia se vivía una elección presidencial que terminó con un giro inesperado. Rodrigo Paz Pereira, economista e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, ganó la segunda vuelta con el 54,57% de los votos, dejando atrás al expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, que se quedó con el 45,43%.
Para quienes no siguen la política boliviana, esto es como si alguien que venía de atrás en la carrera pasara volando justo antes de la meta. Y lo más curioso: las encuestas daban como favorito a Tuto Quiroga. Pero como ya sabemos, las encuestas a veces tienen menos puntería que arquero con miopía.
Rodrigo Paz no es un desconocido en Bolivia. Viene de una familia política, fue alcalde de Tarija y senador. Su discurso se centró en un “capitalismo para todos”, buscando atraer a votantes moderados y desencantados con el oficialismo. Supo captar el voto silencioso, ese que no aparece en los sondeos pero sí en las urnas.
ADIOS
El Movimiento al Socialismo (MAS), fundado por Evo Morales, gobernó Bolivia desde 2006. Fueron casi 20 años de gobiernos de izquierda, con altos y bajos, y una fuerte presencia en el mundo indígena y popular. Pero esta elección marcó un punto de quiebre: por primera vez desde Evo, la izquierda quedó fuera del poder.













