AV
Hoy, 23 de octubre, Charly García sopla 73 velitas. Charly no es solo un músico: es un símbolo, un personaje, una historia que se sigue escribiendo.
Carlos Alberto García Moreno nació en Buenos Aires en 1951. Desde cabro chico mostró un oído privilegiado (dicen que tiene oído absoluto) y una rebeldía que lo acompañaría toda la vida. En los 70 armó Sui Generis con Nito Mestre, y ahí empezó a cambiar la historia del rock argentino.
¿Quién no cantó alguna vez “Canción para mi muerte”, “Demoliendo hoteles”, “Los dinosaurios” o “Rezo por vos”? Mezcló rock, pop, jazz, electrónica y lo que se le cruzara por delante. Siempre con letras que te hacen pensar, sentir o simplemente volar.
Este año volvió con disco nuevo: La Lógica del Escorpión, el primero desde Random (2017). Incluye colaboraciones con leyendas como Fito Páez, David Lebón y hasta reversiones de temas propios y ajenos.
EXCESOS

Charly no sería Charly sin sus locuras. Hay una anécdota que quedó para la historia es su famoso salto desde el noveno piso de un hotel en Mendoza, directo a la piscina. ¿Lo más increíble? Cayó bien. Como si la física también lo respetara.
A lo largo de su vida, Charly ha sido amado, criticado, internado, homenajeado y, sobre todo, escuchado. Su música sigue viva, sus frases siguen circulando y su figura sigue siendo un faro para generaciones enteras.
Hoy, a los 73, sigue siendo ese tipo que no se calla, que desafía y que emociona. Porque Charly no envejece: se transforma.













