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Este domingo, el presidente argentino Javier Milei enfrenta una verdadera prueba de fuego en las elecciones legislativas. Más allá de los votos, lo que está en juego es su capacidad para impulsar una reforma laboral que ha generado ruido, rechazo y preocupación.
Entre las propuestas más polémicas están:
- Jornadas laborales de hasta 12 horas
- Eliminación de indemnizaciones por despido
- Fin de los convenios colectivos, reemplazados por acuerdos individuales
Según medios como Página/12, Clarín y Ámbito Financiero, estas ideas han sido defendidas por empresarios cercanos al gobierno como Martín Varsavsky, y forman parte del paquete de cambios que Milei quiere instalar para “liberar el mercado laboral”. Pero no todos están convencidos.
Los sindicatos, juristas y buena parte de la oposición han advertido que estas medidas podrían precarizar el empleo, debilitar la protección social y retroceder décadas en derechos laborales. Y si Milei no logra aumentar su representación en el Congreso, estas reformas podrían quedar en el papel… o convertirse en su primera gran derrota política.
Pero si el oficialismo logra sumar bancas, el escenario cambia: con más poder legislativo, Milei tendría vía libre para avanzar con su plan de flexibilización laboral, que incluye también cambios en jubilaciones, salud y educación.













