Betssy Chávez es una abogada y política peruana que fue una figura clave en el gobierno del expresidente Pedro Castillo. Ocupó varios cargos ministeriales, incluyendo el de presidenta del Consejo de Ministros, y estuvo en funciones durante el intento de autogolpe del 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo anunció la disolución del Congreso y la instauración de un gobierno de emergencia. Ese intento fracasó en pocas horas y terminó con Castillo detenido y su gabinete bajo investigación.
Chávez fue acusada de ser una de las impulsoras del autogolpe y enfrenta cargos por presunta rebelión y conspiración. En octubre de 2025, solicitó asilo político en la embajada de México en Lima, alegando persecución judicial. México aceptó su solicitud, lo que provocó una fuerte reacción del gobierno peruano, que considera que Chávez debe enfrentar la justicia en su país.
La decisión de México de otorgarle asilo a Betssy Chávez fue el detonante del rompimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Perú acusó a México de interferencia en asuntos internos y anunció el retiro de su embajador, mientras que el gobierno mexicano defendió su postura como una medida humanitaria.
El caso de Chávez se ha convertido en un símbolo de la polarización política en Perú y en un punto de tensión internacional. Su permanencia en la embajada mexicana sigue generando controversia, mientras se espera que se concrete su salida del país o se resuelva su situación judicial.













