CEGATINNI
Este domingo 30 de noviembre será un día de nervios para todos los que seguimos a Deportes Iquique. El partido contra Everton no es uno más: es la oportunidad de mantenernos en Primera A y demostrar que los dragones celestes todavía tienen garra para pelear en la máxima categoría.
Como hincha, uno sabe que no basta con ganar. Claro, los tres puntos frente a Everton son vitales, pero también dependemos de lo que pase con Deportes Limache, que debe perder para que nuestras opciones sigan abiertas. Así es el fútbol en estas instancias: se juega en la cancha y también en la tabla, mirando de reojo lo que hacen los rivales directos.
Everton no será fácil, pero Iquique tiene lo suyo: jugadores que han mostrado corazón, una hinchada que nunca abandona y la convicción de que en momentos como este se juega más que fútbol, se juega identidad. El “Tierra de Campeones” late en cada uno de nosotros, y aunque el partido se dispute fuera de casa, el aliento viajará con el equipo.
Las posibilidades de seguir en Primera A están ahí, y dependen de que los muchachos entren con la misma pasión que sentimos por el club, y de que Limache tropiece en su camino. El domingo será un día de gritos, abrazos y nervios, pero pase lo que pase, los dragones celestes saben que su gente está con ellos, porque ser de Iquique es nunca rendirse.













