El gobierno norteamericano lanzó una alerta de viaje de nivel máximo y recomendó a sus ciudadanos abandonar Venezuela lo antes posible. La advertencia se basa en la violencia generalizada, la crisis humanitaria y las detenciones arbitrarias que se han registrado en los últimos meses.
Washington recordó que no cuenta con embajada operativa en Caracas desde 2019, por lo que no puede ofrecer asistencia consular en caso de emergencia. El mensaje es claro: no hay condiciones seguras para permanecer en el país.
La medida se da en medio de tensiones políticas y militares en la región, con acusaciones cruzadas entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Nicolás Maduro.













