AV / RODRIGO LONGA
Un episodio insólito se vivió en el local de votación de la UNAP, apenas minutos después de constituirse la mesa 317. Uno de los vocales, que recién había asumido su tarea electoral, decidió simplemente arrancarse del lugar, dejando a sus compañeros con la pega a medias.
El problema fue inmediato: la mesa quedó con solo dos vocales, lo que según la norma impide su funcionamiento. El delegado del local, Enzo Jiménez, relató la situación con claridad:
“Se detectó que había una mesa que estaba funcionando con dos vocales y la ley señala de que esa mesa debe suspender su actividad hasta que se soluciona el problema”.
Para evitar que los electores quedaran esperando, se movieron piezas rápido:
“Sacamos vocales de otra mesa para que se integre y empiece a funcionar. Y el otro tema es que se va a hacer la denuncia correspondiente por el retiro, no programado (Sic), por así decirlo, de este vocal y en términos bien chileno, se fugó”, explicó Jiménez.
El vocal fugitivo ya fue denunciado al Servel y, según el delegado. Ahora, si no presenta una justificación sólida, no se las llevará pelada.













