El Senado chileno vivió este martes una jornada digna de comedia política: un grupo de parlamentarios decidió apoyar una iniciativa para que Chile investigara y declarara terrorista al famoso “Cartel de los Soles”, una organización tan peligrosa, tan secreta, tan sofisticada… que no existe, según la propia justicia de Estados Unidos.
La propuesta fue impulsada por el senador Rojo Edwards, quien logró sumar a Enrique Castro (PSC); los UDI Juan Antonio Coloma, José Miguel Durana, Iván Moreira, David Sandoval y Enrique Van Rysselberghe; los RN Alejandro Kusanovic, Carlos Kuschel y Kenneth Pugh; y Matías Walker (Demócratas). Una alineación que parecía lista para enfrentar al crimen organizado, pero terminó peleando contra un villano imaginario.
Todo iba viento en popa para declarar la guerra a un cartel fantasma, hasta que dos senadores decidieron aplicar un poco de realidad al libreto: Fidel Espinoza (PS) y Daniel Núñez (PC) pidieron retirar el proyecto antes de que el Senado terminara convertido en meme internacional.
Espinoza lo dijo sin anestesia, sin filtro y sin metáforas:
“Sería conveniente retirar este proyecto porque vamos a hacer el ridículo internacional. Porque la justicia de Estados Unidos señaló que este cartel no existe”.
Y ahí quedó la sala: mitad en silencio, mitad revisando Google para confirmar si el cartel existía o no, y un par preguntándose si habían visto demasiadas series de narcos.
La escena dejó en evidencia la fiebre parlamentaria por “estar en el tema del día”, incluso cuando el tema del día resulta ser un cartel que solo existe en PowerPoints, cadenas de WhatsApp y discursos demasiado entusiastas. Una mezcla de ansiedad mediática, exceso de protagonismo y falta de chequeo que terminó con el Senado discutiendo sobre una organización que ni siquiera los estadounidenses —los mismos que alguna vez la mencionaron— reconocen como real.













