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A principios de los años noventa, cuando Chile aún cargaba el olor rancio de la dictadura, ocurrió un episodio que hoy rozaría lo absurdo. Por presión de un sacerdote, el grupo Iron Maiden no pudo presentarse en el país. El responsable era el cardenal Jorge Medina, férreo defensor del régimen militar, quien incluso enviaba a La Moneda ejemplares de la revista Playboy para exigir que fueran retirados de los quioscos por mostrar mujeres desnudas.
Volvamos a 1992 y al rechazo al recital de Iron Maiden en Chile. En una entrevista de 2015, el exsubsecretario de Gobierno Belisario Velasco recordó que el cardenal Medina lo llamó por teléfono para pedirle que negara el ingreso del grupo británico, porque —según él— sus letras agredían la cristiandad y los valores del pueblo chileno, católico y cristiano.

Velasco relató que le respondió: “El Gobierno de Chile no era confesional, no podíamos distinguir a los grupos que venían si eran católicos, protestantes o de otra religión. La música y la cultura no tenían confesión religiosa para el gobierno, que era de todos los chilenos”.
Medina, sin embargo, insistió. Le recitó parte de las letras de Iron Maiden y se las tradujo, pero Velasco reiteró que el Gobierno no tenía atribuciones para impedir el ingreso de la banda. El cardenal no se dio por vencido y, gracias a su influencia, llamó al municipio de Santiago —entonces encabezado por Jaime Ravinet— y a los administradores de la Estación Mapocho, donde se presentaría el grupo. La respuesta oficial fue que ese día había un acto cultural programado. Iron Maiden no tocaría en Chile hasta 1996.

La cruzada moralista de Medina no terminó ahí. Tiempo después hizo llegar al subsecretario Velasco ejemplares de Playboy, recomendando requisarlos de todos los quioscos del país por difundir imágenes de mujeres desnudas. “Le tuve que explicar que la desnudez tampoco era ni un delito ni un crimen”, recordó Velasco en 2015.
Medina cercano Pinochet y su postura conservadora marcó su trayectoria pública. Se le atribuye haber impulsado la prohibición, en 1988, de la exhibición en Chile de La última tentación de Cristo. También se opuso al Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) durante el gobierno de Sebastián Piñera. El cardenal Jorge Medina Estévez murió a los 94 años, en octubre de 2021.
En 2008, con motivo de la presentación de Madonna en Chile con su Sticky & Sweet Tour, Medina declaró: “Los pensamientos de lujuria, los pensamientos de impureza, los actos de impureza, son una ofensa a Dios y una mancha, una suciedad en nuestro corazón”. Su cruzada contra la “impureza” acompañó toda su vida pública, siempre desde la convicción de que la cultura debía ajustarse a su moral personal.













