JCN
El viceministro de Planificación Estratégica del Estado, José Luis Llanos Rocha, volvió a poner sobre la mesa la propuesta que el exalcalde de Iquique y actual senador Jorge Soria Queiroga impulsó durante más de una década: integrar a Bolivia al corredor bioceánico que conecte el Atlántico con las costas del Pacífico a través del puerto de Iquique.
La discusión reaparece en un momento en que el actual proyecto del Corredor del Trópico de Capricornio —que parte en el puerto brasileño de Santos, atraviesa Paraguay y Argentina, y finaliza en el puerto de Antofagasta— ha sido cuestionado por diversas autoridades de La Paz, ya que no incluye a Bolivia en su trazado principal.

La propuesta que hoy promueve el viceministro Llanos se acerca a la visión que Soria defendió con insistencia desde Iquique: un corredor bioceánico que incorpore rutas ferroviarias y carreteras hacia el Pacífico, integradas al Plan General de Desarrollo Económico y Social (PGDES) 2035 y al PDES 2026-2030, actualmente en evaluación por el Gobierno boliviano.
“Hay que consensuar la mejor ruta nacional antes de dialogar internacionalmente”, enfatizó Llanos, según consignó el diario paceño La Patria.
El medio también recuerda que el proceso no ha estado exento de dificultades, especialmente en las negociaciones con Brasil. En ese contexto, el departamento de Potosí ha propuesto un trazado que conecte el hito 41 en Bellavista (provincia Daniel Campos) con Iquique, pasando por Santos (Brasil), Estigarribia (Paraguay), Tarija, Potosí, Uyuni, Villazón, Tupiza y Llica. La intención es fortalecer el comercio y el turismo en el sur del país.
BLOQUEOS
La nota subraya, además, que Bolivia debe enfrentar un desafío interno clave: los bloqueos de caminos, una práctica que afecta gravemente la economía nacional y que ha sido motivo de queja permanente por parte del transporte brasileño y paraguayo. El propio análisis advierte que el país deberá avanzar en la penalización de estas interrupciones si quiere consolidar su rol en el comercio internacional.
Actualmente, el Corredor Bioceánico Capricornio deja a Antofagasta como punto final, relegando a Iquique a un ramal secundario para la eventual llegada de carga desde el sur de Brasil y el centro de Paraguay. La propuesta reflotada por Llanos —y que coincide con la visión histórica de Soria— busca corregir esa asimetría y posicionar a Iquique como un puerto estratégico en la salida al Pacífico.
Según el análisis citado, esta alternativa mejoraría la posición de Bolivia en el comercio internacional, permitiéndole aprovechar plenamente sus capacidades logísticas. Sin embargo, el país deberá resolver de manera estructural el problema de los bloqueos, ya que “perjudica a toda la economía del país y sus habitantes”.













