Los incendios forestales continúan generando una emergencia de alto impacto en la zona centro-sur del país. Las condiciones meteorológicas extremas, sumadas a la vegetación seca y al viento puelche, han favorecido la propagación de múltiples focos activos, especialmente en las regiones de Ñuble y Biobío.
Según los reportes oficiales entregados por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), entre la noche del miércoles y la mañana del jueves se han registrado entre 19 y 24 incendios forestales en combate. Las cifras varían según el horario del reporte, pero Ñuble y Biobío se mantienen como las zonas más afectadas.
Zonas críticas
En la Región del Biobío, los incendios denominados “Trinitarias” y “Rancho Chico” han obligado a evacuar sectores de Penco, Tomé y Concepción. Más de tres mil viviendas se encuentran amenazadas, y el Hospital de Lirquén fue evacuado completamente. En Ñuble, toda la región permanece bajo Alerta Roja, con más de 4.700 hectáreas afectadas en distintos focos.
Conaf combate los incendios mediante brigadas terrestres y el apoyo de medios aéreos, incluyendo helicópteros y aviones cisterna. Senapred ha activado alertas SAE para evacuaciones inmediatas y coordina albergues y rutas de escape. El Gobierno ha decretado estado de catástrofe en Ñuble y Biobío, movilizando recursos adicionales y apoyo logístico de las Fuerzas Armadas.













