Durante su visita a las zonas afectadas por los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío, el presidente Gabriel Boric entregó un balance actualizado de la emergencia y llamó a concentrar todos los esfuerzos en el combate del fuego y la protección de la población. La autoridad confirmó que hasta ahora se registran 18 personas fallecidas, aunque advirtió que “ese número va a aumentar”.
El mandatario informó que se ha reforzado la presencia policial en los sectores más afectados. “Hemos reforzado la presencia de Carabineros en la zona trayendo, como es necesario, desde otras regiones”, señaló, destacando que el despliegue busca apoyar evacuaciones, resguardar viviendas y mantener el orden en medio de la emergencia.
Boric también anunció medidas excepcionales para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia. “El Estado y el Gobierno deben actuar sin ningún tipo de complejo. Si tenemos que limitar movimiento, lo vamos a hacer”, afirmó, confirmando la aplicación de toque de queda total en Lirquén y restricciones en Nacimiento, Penco y Laja.
Respecto a los daños materiales, el Presidente indicó que existen “300 viviendas afectadas en Biobío” y “50 en Ñuble”, aunque precisó que las cifras “se quedan cortas” debido a la magnitud del desastre y a que aún hay sectores a los que no se ha podido acceder.
El Gobierno activó además la coordinación internacional para recibir apoyo en el combate de los incendios. El canciller Alberto van Klaveren se encuentra gestionando asistencia externa, mientras que Estados Unidos ya manifestó su disposición a colaborar.
El Presidente reiteró el llamado a la ciudadanía a seguir las instrucciones de las autoridades civiles y militares, y advirtió que quienes provoquen incendios o cometan saqueos serán perseguidos y sancionados conforme a la ley.













