El notario Juan Espinosa Bancalari expresó reparos respecto a la formalización de Claudio Andrés Luna Muñoz, cuidador acusado por la Fiscalía de haber originado el megaincendio que afectó al Gran Concepción. En sus declaraciones, Espinosa planteó que la imputación carece de sustento suficiente y que el Ministerio Público habría apresurado conclusiones sin considerar el contexto completo de los hechos.
Según relató, Luna reconoció haber encendido una estufa en mal estado, pero insistió en que el fuego inicial fue de muy baja magnitud. Espinosa sostuvo que ese foco no coincide con la magnitud del siniestro posterior. “El Ministerio Público encontró un chivo expiatorio, que les permite aparecer con una eficacia tremenda, que a los dos o tres días de esta desgracia tengan al culpable”, afirmó, en una entrevista en radio Bío Bío.
El notario también calificó como “absurdo” que se atribuya al pequeño incendio inicial la capacidad de haber generado múltiples focos a través de pavesas, como plantea la Fiscalía. A su juicio, esa hipótesis no se condice con las condiciones del terreno ni con la existencia de otros incendios registrados ese mismo día en el sector El Pino.
Espinosa insistió en que Luna es una persona de escasos recursos, sin antecedentes y que actuó sin intención de provocar daño. Subrayó que el cuidador colaboró desde el primer momento y que su relato ha sido coherente. En ese sentido, lamentó que se lo esté responsabilizando de una tragedia de gran escala sin que, a su juicio, existan pruebas concluyentes que lo vinculen con el origen del megaincendio.
Las declaraciones del notario se suman a las voces que piden cautela y rigurosidad en la investigación, especialmente considerando la magnitud del daño y el impacto social del caso. Espinosa recalcó que su preocupación principal es que no se cometa una injusticia y que se evalúen todas las hipótesis antes de atribuir responsabilidades definitivas.













