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En el Centro de Justicia de Santiago se vivió un momento digno de transmisión especial: el periodista de Canal 13, Gabriel Alegría, le puso freno —y con estilo— al abogado Luis Hermosilla, quien llegó a tribunales con la misma actitud de siempre… hasta que se topó con alguien que no estaba para reverencias.
Todo partió cuando Alegría, con esa calma de periodista que ya ha visto de todo, le preguntó por su relación con la exministra Ángela Vivanco. Y ahí, Hermosilla, acostumbrado a que nadie le repregunte, lanzó su clásico “usted no lee bien”, como si todavía viviera en la época en que bastaba un apellido para cerrar una conversación.
Pero Gabriel no estaba para aguantar maltratos hermosillados.
Con una firmeza que dejó al matinal Tu Día con los ojos como platos, le respondió:
“No, si leo bien abogado, no me trate de minimizarme porque no lo va a lograr. Si usted cree que por su poder en algún minuto lo logró tener en este país ya se acabó, entonces de una vez por todas responda lo que se le está preguntando”.
¡Paf! Un derechazo verbal directo al ego, sin necesidad de subir el tono ni perder la compostura. Un hasta aquí no más llegó su época de intocables, señor.
Mientras Hermosilla intentaba recomponerse, Alegría siguió haciendo su trabajo: preguntar. Y cuando el abogado quiso escudarse en que lleva “un año y medio preso”, el periodista le recordó, con precisión quirúrgica, que aparece en chats con la propia Vivanco.
Ahí el abogado ya estaba más incómodo que gato en baño ajeno.
La segunda parte del show
Hermosilla volvió a tirar comentarios, como quien intenta recuperar terreno. Pero Alegría, en pleno despacho, cerró la jornada con una frase que debería bordarse en cojines:
“Cuando alguien se siente intocable en este país, se siente intocable para siempre”.













