El príncipe Andrés fue detenido en su residencia de Sandringham en el marco de una investigación por presunta mala conducta en un cargo público, vinculada a sus antiguos lazos con Jeffrey Epstein. La Policía del Valle del Támesis confirmó el arresto y la realización de allanamientos simultáneos en propiedades de Norfolk y Berkshire.
La detención se produjo tras la desclasificación de nuevos documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que incluyen fotografías, correspondencia y registros que apuntan a que el duque de York habría mantenido contacto operativo con Epstein incluso después de afirmar públicamente que había roto relación. Los antecedentes también sugieren que el príncipe habría compartido información sensible mientras ejercía funciones oficiales.
El primer ministro británico, Keir Starmer, señaló que la investigación debe seguir su curso y que “nadie está por encima de la ley”. El príncipe Andrés permanece bajo custodia mientras continúan las diligencias policiales.













