AV.
El martes amaneció como cualquier día de transición: café, carpetas, sonrisas tensas y la esperanza de que todo fuera civilizado. Pero bastó que se mencionara el famoso “cable chino” para que la jornada terminara pareciendo más un sketch que una reunión de Estado.
VENTILADOR
Todo partió cuando Boric, en televisión, dijo que él sí había informado a Kast sobre las advertencias de Estados Unidos. Nada grave, nada dramático, solo un “yo te avisé”. Pero en política, un “yo te avisé” es como tirar una piedra al agua: las ondas llegan lejos.
KAST
A primera hora, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, salió con tono de profesor molesto:“El presidente electo nunca fue informado ni tuvo conocimiento de esta situación.”
Listo. Primer round. Y todavía no eran ni las nueve de la mañana.
22 MINUTOS
Cuando Boric y Kast se encontraron, la reunión duró menos que un café Candy . Según Boric, Kast llegó pidiendo retractación inmediata.
“Ha llegado exigiéndome que me retracte… y como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran.”
Y así, sin más, se suspendieron las reuniones sectoriales. La transición quedó en pausa, como cuando uno aprieta el control remoto sin querer.
BORIC
Boric explicó que el 18 de febrero llamó a Kast y le mencionó el tema del cable. Y que el 20, cuando Estados Unidos sancionó a funcionarios chilenos, intentó contactarlo desde Rapa Nui, pero no hubo caso.
Hasta ahí, la historia parecía clara… hasta que Kast habló.
RECONOCE
Horas después, Kast salió a hablar y ahí vino el momento “plot twist”.
“Cuando estaba en Rapa Nui conversamos sobre la niñez y se entablan los temas y me plantea la regularización de migrantes. Cuando le manifiesto que su idea no va con nuestras líneas, me habla sobre el acuerdo de Paz en La Araucanía y finalmente me esboza una situación compleja con el denominado cable y lo que se estaba dando con conversaciones que tenían respecto de la posición que en esta materia tenía EE.UU.”
Con eso, Kast confirmó que sí hubo mención del cable. No una advertencia formal, según él, pero mención al fin. Y así, el desmentido inicial quedó tambaleando como mesa coja.













