El encuentro entre José Antonio Kast y Donald Trump en la cumbre “Shield of the Americas”, en Miami, dejó material para varios análisis. Trump lo presentó ante el público como “el Presidente electo de Chile” y se atribuyó parte del triunfo con su estilo habitual. En el escenario lanzó una de esas frases que quedan dando vueltas: “Me encanta cuando le doy apoyo a alguien… ¡y no pierden! Gastan miles y miles y miles de millones de dólares en campañas y pierden, me piden apoyo, doy el apoyo, y ganan por 30 puntos”.
Después remató con una broma que sonó más a guiño que a chiste: “¿Hay alguna forma en la que me puedan pagar por esto?… Es un honor tener ese poder de apoyar a alguien, aún en países extranjeros. Y lo hago porque pienso que eres bueno”.
El saludo entre ambos fue breve, pero suficiente para que Trump lo destacara como parte de su círculo de aliados en la región. Sin embargo, el entusiasmo no alcanzó para la foto oficial. Cuando llegó el momento de acomodar a los mandatarios, desde protocolo movieron a Kast hacia atrás y al extremo de la imagen para dejar espacio a Nayib Bukele en la primera línea junto a Trump. El resultado fue una postal donde Kast aparece casi fuera de cuadro, mientras el expresidente estadounidense queda al centro rodeado de sus invitados estelares.













