
Ingeniero control gestión UNAP Post. economía y finanzas USACH
En los últimos días hemos conocido, a través de la prensa, varias detenciones en Tarapacá relacionadas con el contrabando de cigarrillos. En Chile, más de la mitad de los cigarrillos que se comercializan son de origen ilegal. Según un estudio de la Universidad Católica, el 53% del mercado corresponde a contrabando, un salto preocupante desde el 16% registrado en 2023. Esto significa que gran parte de la política tributaria sobre el tabaco pierde efectividad, ya que los impuestos no se pagan y el mercado se desplaza hacia alternativas ilegales.
Actualmente, los cigarrillos en nuestro país enfrentan una carga impositiva aproximada del 87%. Para ponerlo en perspectiva: de los 20 cigarrillos que trae una cajetilla, 17 corresponden a impuestos. Esta tasa se compone de:
• Impuesto específico
• Impuesto ad valorem
• IVA
El efecto de esta alta carga tributaria es previsible: al superar cierto umbral, la recaudación fiscal comienza a caer, dando paso a la economía sumergida. Este fenómeno está claramente explicado por la curva de Arthur Laffer, que demuestra cómo tasas impositivas excesivas generan mercados paralelos.
En cuanto a la procedencia de estos cigarrillos ilegales, en 2019 provenían principalmente de Paraguay (marca Fox) y Corea del Sur (marca Pine). Para 2023, Argentina se sumó con la marca Lucky Strike producida en su territorio y vendida en Chile sin pagar impuestos. Hoy existen al menos ocho marcas de contrabando, con un precio promedio de $2.000 por cajetilla. La pérdida fiscal estimada supera los US$1.000 millones al año.
El consumo de cigarrillos ilegales también muestra disparidades regionales: en la macrozona norte, el 55% de los fumadores consume contrabando, y en Arica esta cifra alcanza el 90,6%. Este fenómeno evidencia la relación directa entre altos impuestos y mercado negro: cuando los productos se encarecen artificialmente, los consumidores buscan alternativas más económicas, incluso si son ilegales y de dudosa calidad.
Más allá de los impuestos, se trata también de un asunto de libertad individual y regulación efectiva. Imponer tributos que el mercado no puede soportar genera evasión masiva y riesgos sanitarios, ya que los cigarrillos de contrabando no cumplen estándares de calidad y representan un problema de salud pública. La historia de la Ley Seca en Estados Unidos entre 1920 y 1933 muestra un patrón similar: prohibición y control rígido aumentan la ilegalidad y fortalecen al crimen organizado.
En resumen:
- El 53% de los cigarrillos vendidos en Chile son de contrabando.
- La tasa impositiva sobre el cigarro alcanza el 87%, con 17 de los 20 cigarrillos de cada cajetilla destinados a impuestos.
- Existe una falla grave en el control fronterizo y en la fiscalización del ingreso de mercadería.
- El contrabando no solo afecta la recaudación fiscal, sino que también constituye un riesgo para la salud pública.
Este escenario evidencia que más impuestos no siempre significan mayor recaudación ni mejor control, y que la política tributaria debe considerar el comportamiento real del mercado y la libertad individual como factores esenciales.
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