La delegada presidencial de Tarapacá, Adriana Tapia Cifuentes, llegó hasta Colchane para reunirse con el alcalde Teófilo Mamani y revisar en terreno el avance del Plan Escudo Fronterizo, una estrategia que busca reforzar el control en la frontera frente al ingreso irregular de migrantes, el narcotráfico y el crimen organizado.
Un tema que no es nuevo para la comuna: por años Colchane ha sido el principal foco de entrada irregular al país, con una presión constante sobre sus habitantes y servicios.
Tapia recalcó que el gobierno está empujando medidas concretas y visibles, especialmente en el norte, donde ya se ejecutan obras como las zanjas que forman parte de un sistema integral de seguridad fronteriza.
“El despliegue en terreno refleja que la seguridad y el control migratorio son prioridades inmediatas del gobierno de emergencia. El objetivo es dificultar el ingreso irregular y recuperar el control del territorio en los sectores más vulnerables de la frontera”, señaló la delegada presidencial.
Por su parte, el alcalde Teófilo Mamani aprovechó la instancia para poner al día a la delegada sobre los proyectos que están en marcha y los que vienen, todos orientados al desarrollo integral de la comuna, que sigue enfrentando las consecuencias de ser la puerta de entrada del flujo migratorio irregular.













