El Gobierno ha estado utilizando sus redes sociales para difundir su mensaje, pero una de sus gráficas terminó generando críticas y reparos, incluso del propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La publicación, que ya fue retirada de las cuentas oficiales del Gobierno de Chile, afirmaba: “Porque nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra”.
La economista Andrea Repetto advierte que se ha instalado un discurso exagerado sobre un supuesto “exceso de gasto” en el Estado, pero que nadie ha podido demostrarlo. Reconoce que pueden existir ineficiencias, evasión o problemas como las licencias médicas, pero insiste en que no hay evidencia de un desorden fiscal que permita afirmar que se podrían recortar “millones de dólares” sin afectar servicios esenciales.
“El modo en que se comunican las cosas a veces es tan exagerado que invita a interpretaciones que puede ser equivocada. Yo creo que es posible que haya ineficiencias en el Estado, existe la evasión de San Santiago, están las licencias médicas, hay algunos síntomas, pero nadie ha podido poner nombre a cuál es ese exceso de gasto que tenemos”, señaló en una entrevista con Radio Universidad de Chile.
Repetto explica que esta discusión viene desde la campaña presidencial, donde se instaló la idea de que el dinero “se malgastó” o que hubo gastos sin control del Congreso o la Contraloría. A su juicio, eso “no es cierto” y, si realmente hubiera existido un desfalco o un gasto injustificado, ya estaría identificado con claridad.
“Se da la sensación, como decías tú, de que la plata se malgastó, y se malgastó de una manera que no estaba aprobada por el Congreso, que la Contraloría no tiene control, como que se lo hubieran llevado, y todavía no le ponen nombre a eso. ¿Dónde fue? ¿En qué se lo llevaron? ¿Qué es lo que se gastó en el gobierno pasado? ¿Qué fue sin ninguna aprobación? En que el Congreso tampoco tiene corresponsabilidad en eso. Yo creo que eso no es cierto”.
La economista también cuestiona el tono con que se está hablando del Estado, señalando que genera la sensación de abuso sin evidencia y que eso se acerca a una “fake news”. Asegura que, si bien siempre hay aspectos mejorables, no existe un escenario de descontrol fiscal ni un Estado sobredimensionado.
“Es seguro que hay cositas por aquí, por allá, por el lado, que se pueden hacer mejores. Pero no es un abuso. No estamos en una circunstancia, yo creo que tienen a Argentina metida en la cabeza. Nosotros no somos Argentina. No somos un Estado grande, no somos un Estado que malgasta, no somos un Estado corrupto, no somos parásitos”.
En síntesis, Repetto sostiene que no existe evidencia de un gasto desbordado y que el relato instalado es exagerado. A su juicio, insistir en esa narrativa deteriora la confianza pública y dificulta la cooperación política en un momento en que el país requiere acuerdos.













