Desde las cero horas de este jueves comenzó a regir el nuevo y fuerte alza de los combustibles en todo Chile. En Iquique, la noche del miércoles ya se veía venir el golpe al bolsillo: varias bencineras registraron largas filas de autos intentando cargar antes del reajuste.
La bencina de 93 octanos subió $372,2 por litro, mientras que la de 97 aumentó $391,5 por litro. El diésel, clave para el transporte y la actividad productiva, tuvo un incremento aún mayor: $580,3 por litro.
La parafina también se encareció, con un alza de $138,5 por litro, y el GLP vehicular aumentó en $11 por litro.
El ajuste dejó a muchos conductores sorprendidos y a otros simplemente resignados, en una jornada marcada por el movimiento inusual en las estaciones de servicio de la ciudad.













