El informe de la Contraloría que dejó a Alto Hospicio entre las comunas que gastaron más en celebraciones que en asistencia social generó ruido. Y el municipio salió a responder, aunque sin entrar en las cifras que encendieron la polémica. A través de un comunicado, la Maho defendió su trabajo social y anunció que recortará gastos en eventos para este 2026.
Según el texto oficial, “todos los requerimientos de asistencia social a personas naturales -que se ajustaban a la normativa vigente- fueron atendidos por la Maho”. Para respaldar esa afirmación, detallaron que solo en 2025 entregaron 3.672 bolsas de mercadería, 601 apoyos diversos (como pañales, medicamentos y exámenes), 241 juegos de frazadas, 145 colchones, 56 cargas de gas licuado, además de materiales de construcción y otras ayudas.
El municipio también insistió en que su apoyo social no se limita a una sola cuenta presupuestaria. “El apoyo social de la Maho a la comunidad de Alto Hospicio se expresa en toda su política pública, no sólo en la cuenta de gastos aludida”, señalaron. Como ejemplo, mencionaron el retiro de basura y entrega de agua potable en tomas y campamentos, donde —según el comunicado— se gastan “en torno a los 2.000 millones de pesos al año”. A eso sumaron los 179 millones destinados en 2025 a juguetes y botas navideñas, y los 297 millones en subvenciones a organizaciones.
EVENTOS
Sobre los eventos, la Maho defendió que estas actividades también cumplen un rol comunitario. “El desarrollo de actividades artísticas, culturales y de esparcimiento contenida en la cuenta de ‘Eventos’, están también al servicio de la comunidad”, mencionando celebraciones como el Anata Andino, Día del Niño, Día de la Madre, el aniversario comunal y las festividades de fin de año.
Pero el punto más concreto del comunicado llegó al final: “la Maho ha iniciado un proceso de ajuste de sus gastos en eventos, en más del 30% durante este 2026 en relación a las actividades equivalentes durante el mismo período del 2025. Una tendencia que seguiremos profundizando”.
En resumen: el municipio defendió su gestión social, anunció recortes en eventos, pero no abordó las cifras que Contraloría puso sobre la mesa, ni la diferencia detectada entre gasto festivo y gasto social. La discusión, por ahora, sigue abierta.













