El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago dejó en prisión preventiva al exdiputado Joaquín Lavín León y a su exasesor Arnaldo Domínguez, en una audiencia que se extendió por días y que terminó con el juez Daniel Urrutia afirmando que la libertad de ambos “pone en riesgo la seguridad de la sociedad y el éxito de la investigación”.
La Fiscalía Oriente detalló un entramado de fraude al fisco, tráfico de influencias, falsificación de documentos y uso irregular de asignaciones parlamentarias. Según el Ministerio Público, parte de esos recursos se habrían destinado a financiar campañas, material gráfico y la plataforma política SocialTazk, alimentada con bases de datos del Servel. El perjuicio fiscal estimado supera los 104 millones de pesos.
En paralelo, se expusieron correos electrónicos donde Lavín León habría instruido desvinculaciones masivas en la Municipalidad de Maipú, pese a no tener cargo formal en la administración. Domínguez, por su parte, quedó imputado además por cohecho, delitos tributarios y delitos electorales, principalmente por la emisión de facturas ideológicamente falsas y coordinación de pagos irregulares.
Lavín León llegó al tribunal acompañado por su esposa, la exalcaldesa Cathy Barriga, quien calificó la resolución como “muy injusta”. El caso también golpea al entorno político de su padre, Joaquín Lavín, debido a pagos que habrían beneficiado a asesores de su campaña presidencial de 2021.
El tribunal fijó un plazo de 90 días para la investigación, aunque en el Ministerio Público ya adelantan que el volumen de antecedentes podría extender el proceso.













