
En Tarapacá, miles de mujeres comienzan su día antes que salga el sol. Preparan desayunos, organizan a sus hijos, recorren largos trayectos y enfrentan extensas jornadas laborales, muchas veces marcadas por la incertidumbre o la falta de oportunidades. Son madres trabajadoras que sostienen hogares, sueños y esperanzas, buscando construir un mejor futuro para sus familias.
Como Gobierno del Presidente José Antonio Kast, entendemos que detrás de cada cifra hay historias de esfuerzo, perseverancia y sacrificio. Por eso, cuando hablamos de empleo femenino, hablamos también de dignidad, autonomía y oportunidades reales para las mujeres de nuestra región.
Hoy enfrentamos desafíos importantes. Según datos del INE, la desocupación femenina en Tarapacá alcanza el 9,3%, mientras que la informalidad laboral de las mujeres llegó al 35,4%, superando ampliamente la tasa masculina. Esto significa que muchas trabajadoras aún desarrollan sus labores sin seguridad social, estabilidad ni protección laboral.
Y algo que marca nuestra agenda y nuestro corazón es que más de 8.700 mujeres en la región se encuentran desocupadas, buscando una oportunidad laboral. Muchas de ellas son madres y jefas de hogar que desean entregar una mejor calidad de vida a sus hijos.
Frente a esta realidad, desde el Ministerio del Trabajo y Previsión Social estamos impulsando políticas orientadas a fortalecer la inserción laboral femenina y promover el empleo formal, junto con iniciativas como el proyecto de Sala Cuna Universal, que busca ampliar las oportunidades para las madres trabajadoras y facilitar su participación en el mercado laboral.
Confiamos también en que el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional permitirá generar las condiciones necesarias para acelerar la creación de empleos, especialmente para las mujeres y las pequeñas y medianas empresas, que son fundamentales para el desarrollo regional.
En una región como Tarapacá, el desafío también pasa por abrir espacios en sectores históricamente masculinizados, como energía. Hoy, por ejemplo, solo el 17% de quienes trabajan en el sector energético son mujeres y, en cargos técnicos y de liderazgo, su participación es inferior al 5%, según datos del Observatorio Laboral.
Sin embargo, las mujeres de Tarapacá tienen talento, capacidades y preparación para desarrollarse en todas las industrias. Por eso debemos seguir impulsando formación, acceso a redes y oportunidades reales de crecimiento.
Quiero dirigirme especialmente a las madres trabajadoras de nuestra región: no están solas. Su esfuerzo diario tiene valor y cada sacrificio que realizan pensando en sus hijos también aporta al desarrollo de Tarapacá.
Nuestro compromiso es claro: nivelar la cancha para que más mujeres accedan a empleos formales, estables y con oportunidades de crecimiento. Porque cuando una mujer avanza, también avanza su familia, su comunidad y Chile.













