Más de siete mil personas participaron en el simulacro de sismo y evacuación que Senapred realizó en Zofri. La idea fue medir tiempos, ver cómo se mueve la gente y ajustar protocolos para que, si algún día toca un terremoto fuerte o un tsunami, nadie improvise.
La delegada presidencial Adriana Tapia destacó el trabajo conjunto. “Hemos estado trabajando colaborativamente con una amplia participación de Zofri y de los organismos que sostienen todo este sistema en coordinación con Senapred”. También recalcó la importancia del ejercicio: “Tenemos más de siete mil personas que han participado y este simulacro lo que nos permite es evaluar las capacidades que tenemos de respuesta ante un evento de esta magnitud. (…) Estar bien preparados significa salvar vidas”.
La directora regional de Senapred, Patricia Montenegro, valoró la participación. Dijo que hubo un compromiso real “por parte de los trabajadores y usuarios de Zofri”, lo que permitió poner a prueba los planes de evacuación y medir con claridad cómo funciona la organización interna.
Desde Zofri, el gerente general interino, Enrique Montealegre, fue directo: “Nuestra máxima preocupación es salvar vidas de nuestros trabajadores y de nuestros visitantes en caso de una catástrofe”. Agradeció el liderazgo de las autoridades y recordó que estos ejercicios no son reacción, sino prevención: “Nos estamos preparando para lo que pueda ocurrir y ojalá que nunca ocurra, pero debemos estar preparados”.














