A días de que miles de jóvenes rindan la Prueba de Selección Universitaria, entregamos aquí algunos consejos para afrontar de mejor manera este día. Conoce las recomendaciones que nos dieron especialistas. Se trata de uno de los momentos que generan más estrés entre los jóvenes. La Prueba de Selección Universitaria –PSU- representa para muchos estudiantes el fin de una etapa y el comienzo de otra crucial, la que ven inevitablemente supeditada al éxito que obtengan en esta evaluación. “El estrés entre los jóvenes se produce por varias razones, entre ellas, la presión familiar y social y porque sienten que de este sistema de medición depende todo su futuro”, señala Solange Miller, psicóloga de Clínica Bicentenario. “En algunos casos, la preocupación llega a ser tan alta, que se generan cuadros de ansiedad, trastornos del sueño, del ánimo, diarreas, vómitos e incluso estados de hiperalertismo, que finalmente provocan desconcentración”, agrega. “Las expectativas del resto que se perciben como amenazas, los pensamientos negativos sobre ellos mismos, historias de exigencias y fracasos académicos, obviamente también alteran el sistema de respuestas del individuo a nivel cognitivo, motor, emocional y fisiológico”, explica Claudia Muñoz, psicóloga de Clínica Tabancura. Cómo disminuir el estrés Según Muñoz, lo primero que se debe hacer es reconocer el estrés y conversar con los jóvenes para que se liberen y compartan sus preocupaciones con sus padres. “Es ideal descansar el fin de semana previo, en lo posible sin ‘carretear’ ni trasnochar, pero si distraerse, o realizar ejercicios sin exponerse a accidentes”, recomienda. Esa visión es compartida por Solange Miller, quien aconseja que puede ser útil para los jóvenes armar una rutina variable que incluya un repaso de no más de 45 minutos a una hora, que es el tiempo de concentración promedio. “Por ejemplo, diseñar un programa que diga ‘me levanto, tomo desayuno, estudio un rato, ando en bicicleta, después almuerzo, duermo siesta, repaso otros 45 minutos, después me junto con mis amigos o voy al cine, y finalmente me duermo temprano’”. De acuerdo a Claudia Muñoz, de Clínica Tabancura, puede resultar práctico que se ensaye la respiración profunda, tomando aire por la nariz hasta que la guatita se infle y lugar botar por la boca. “Hay que lograr que los jóvenes asistan con una disposición positiva a rendir las pruebas, a disfrutar el momento y no a sufrirlo o a pensar que, si les va mal, se acaba el mundo para ellos”, enfatiza. En esa línea, Solange Miller recalca: “En el peor de los casos, lo que puede pasar es que les vaya mal y que tengan que rendirla de nuevo; si así ocurre, ya tendrán la experiencia y podrán llegar más tranquilos”. ¿Y qué pasa con la alimentación? De acuerdo a July Hes, nutricionista de Clínica Bicentenario, la alimentación durante estos días debe ser saludable y equilibrada, y se deben evitar las comidas chatarras, ya que no aportan nutrientes esenciales para un buen rendimiento. “Es importante que los jóvenes consuman alimentos de manera equilibrada. Una buena cantidad de carbohidratos en la mañana para poder tener buena concentración y energía, y ojalá de tipo complejo para que esta energía dure más”, explica la especialista. Por otra parte, es fundamental mantenerse hidratado los días en que se rinde la PSU, llevar una botella de agua, y contar con un chocolate o caramelo pequeño en caso de requerir energía durante las pruebas.]]>












