[Foto La Tercera]
JCN
Benjamín Vicuña, de los Huasos Quincheros, en su ‘Manifiesto’ publicado en La Tercera:
–“Nunca me llamó la atención Víctor Jara. Era un buen director de teatro, pero un cantante regular”.
– ¿Y voh?
Benjamín Vicuña tiene un historial no muy digno para destacar. Desde fines de los años cincuenta se hizo cargo del grupo “Los Huasos Quincheros”, le dio una banda sonora al futre, al patrón, al que manda, a ése que tenía derecho a pernada, al que obligaba a los hijos de los campesinos, cuando cumplían 12 o 13 años trabajar la tierra. Los Quincheros hablan en sus canciones de tierras, querencias, curas y pueblos del campo chileno, que pertenece a una clase privilegiada, pero no del hombre que trabaja la tierra, del labrador.
Mientras Los Quincheros, vestidos de huasos pitucos con trajes costosos, cantaban en la casa patronal o en el club social, los campesinos recibían como pago una “galleta” (pan duro), un poco de azúcar, hierba mate, además de las penas del infierno, fomentado por el cura de la parroquia, si robaban algo de las siembras y pellizcaba la uva en los viñedos.
APELLIDO
Mackenna representó ese campo, idealizado por la ganancia del patrón, que enviaba a sus hijos a estudiar a Santiago y a sus hijas al matrimonio, arreglado y con “apellido”. Mientras el campesino, que recibía el calor del Sol en la espalda, enviaba a sus hijos a trabajar la tierra y sus hijas a la labores domésticas de la casa patronal.
Esto no pasó en las películas, ni en los libros de Gabriel García Márquez, sino en el Chile de los años 60, 70 y parte de los 80. La Reforma Agraria fue la cruz de los campesino, que tras el Golpe de 1973, en algunos casos pagaron con su vida haber mirado, de igual a igual, a los ojos al patrón.
RISAS
Mackenna en su ‘Manifiesto’ mira en menos a Víctor Jara, pero nada nos puede extrañar de gente de su clase, que no valora la cultura del pueblo. He tenido la suerte de haber recorrido un cuarto de mundo, donde la figura de Violeta Parra, Víctor Jara y Jorge González, son los artista reconocidos y valorados.
Benjamín Mackenna, sus Quincheros y otros artista a pocos días del Golpe de 1973, en cadena nacional de TV, liderada por Canal 13 ,se reían de las víctimas de una guerra ficticia y planes “Z” creados para reprimir y asustar. Espero que las nuevas generaciones coloquen en su lugar a estos “artistas” del odio y poco talentosos, que nos miran a los chilenos desde el Olimpo.













