JCN
Nadie podría negar que José Antonio Kast es un provocador político, que defiende sus ideas conservadoras agitando las aguas de sus adversarios, pero donde no se justifica la agresión fisica que sufrió en la Universidad Arturo Prat.
Pero, buscando esa objetividad que a veces se pide a los medios, a Kast le sirve este hecho, ya que logra muchas prensa y victimización. Esta agresión, le sirve y mucho de aquí en adelante, para reforzar su defensa de los violadores de derechos humanos, de un modelo capitalista y da fuerza a ideas racistas, contra la diversidad sexual y contra los que piensan diferente, en especial si es gente de izquierda.
Si bien Kast ha reconocido que esta en contra de la pena de muerte y que respeta las ideas de los otros, su postura y estampa ha hecho que la ultraderecha de Chile tenga voz para plantear ideas conservadoras lo que significa un retroceso social.
Y ayer, él sabía de la atmósfera hostil que lo esperaba en la UNAP, igual acudió sin las medidas de seguridad, solo con sus asesores, es como ir solito a la boca del lobo.
Hoy el excandidato recibe el apoyo transversal, es decir de todos los sectores políticos y el apoyo del Gobierno (era que no), anunciando una querella por la agresión que sufrió en la UNAP.
Al final del día, Kast ganó e hizo pisar el palito a grupos de pensamiento de izquierda, simplemente como un provocador político que busca notoriedad.
Desde nuestra silla, sin avalar la agresión que sufrió J.A. Kast, vemos como nuevamente la victimización es una herramienta eficaz en la política.













