Otro de los gustitos que se pegó el Gobernador Luis Tobar, donde le salió el tiro por la culata, como es el despido de la periodista Jocelyn Araneda, que prestaba servicio en dicha entidad desde hace cuatro años.
En mayo pasado, a menos de dos meses de asumir el cargo Luis Tobar (luchito , para los amigos) puso fin a la contrata de la funcionaria, pero la Corte Suprema, es decir “la Tercera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Sergio Muñoz, Juan Fuentes y Julio Miranda, y los abogados integrantes Julio Pallavicini e Iñigo de la Maza– revocó el fallo de la Corte de Apelaciones de Iquique y estableció el actuar arbitrario de la Gobernación que puso fin a la contrata de la funcionaria, Jocelyn Araneda, quien estuvo prestando funciones por más de cuatro años en dicha calidad, y ordenó el pago de todas las remuneraciones devengadas desde que fuera separada del servicio”.
Lo demás es música y lenguaje leguleyo. En resumen, la funcionaria debe volver a la pega gústele o no al mandamás.













