Hoy 26 de agosto se cumplen 20 años del fallecimiento de Laura Branigan, una de las voces más icónicas del pop de los años 80. Branigan, nacida el 3 de julio de 1952 en Brewster, Nueva York, dejó una huella según sus seguidores imborrable en la industria musical con éxitos como «Gloria» y «Self Control».
Laura Branigan comenzó su carrera como corista de Leonard Cohen en la década de los 70. Su gran oportunidad llegó en 1982 con el lanzamiento de «Gloria», una versión del tema italiano de Umberto Tozzi (grabada en 1979). La canción se convirtió en un éxito instantáneo, alcanzando el número 2 en el Billboard Hot 100 y permaneciendo en las listas durante 36 semanas.
El éxito de Gloria, canción que ha sido utilizadas en varias películas y una serie de Netflix, fue seguido por «Self Control» en 1984, otro hit internacional que consolidó su estatus como estrella global.
«Gloria» y «Self Control» no solo definieron la carrera de Branigan, sino que también se convirtieron en himnos de la década de los 80. «Gloria» es recordada por su energía y ritmo contagioso, mientras que «Self Control» exploraba temas de deseo y control personal, resonando profundamente con su audiencia.
En 1986 fue parte del Festival de Viña del Mar, donde cantó y bailó junto la “Monstruo” sus éxitos. Diez años después en 1996 vino al festival a integrar del jurado internacional y también subió al escenario a cantar, siendo aplaudidas con gran cariño, según describen crónica de la época.
Laura Branigan falleció el 26 de agosto de 2004 a los 52 años debido a un aneurisma cerebral no diagnosticado previamente. Su muerte fue un golpe duro para sus fans y la industria musical.
En 2019, «Gloria» experimentó un resurgimiento en popularidad cuando fue adoptada como la canción de victoria no oficial del equipo de hockey St. Louis Blues durante su histórica temporada de la Stanley Cup.













