A veces el viejo refrán es más certero que cualquier informe técnico: mejor prevenir que curar. Y en materia de corrupción, la senadora Danisa Astudillo —vicepresidenta del Partido Socialista— decidió tomárselo en serio.
La parlamentaria volvió a empujar una iniciativa que venía trabajando desde su época de diputada: un proyecto de ley que obliga al Estado a instalar modelos de prevención de delitos de corrupción dentro de todos los órganos de la administración pública. Nada de esperar el escándalo, la denuncia o el sumario; la idea es que el sistema actúe antes de que la plata se pierda y la confianza se rompa.
“La ciudadanía está cansada, cansada de los abusos, cansada de la falta de probidad, cansada de ver cómo se despilfarran los recursos públicos. Tenemos leyes que sancionan la corrupción, pero ninguna la previene. Ese es el vacío que quiero cerrar”, afirmó.
Astudillo plantea que si al sector privado se le exige protocolos, responsables y controles claros, el Estado no puede seguir operando con estándares más bajos. “Trabajé en una iniciativa cuando era diputada y hoy la retomo en el Senado. Un proyecto que obliga al Estado a tener los mismos estándares que exigimos al sector privado: Protocolos concretos, responsables claros, mecanismos que actúen antes del escándalo. Porque la confianza en las instituciones no se recupera con condenas, se recupera impidiendo que la corrupción ocurra”.













