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Esta semana que termina hoy, domingo 25 de octubre, ha sido sumamente entretenida, noticiosa y compleja. Una semana difícil de olvidar y que, sin duda, marcará la marcha del país. Se aproxima el verano, pero los fenómenos climáticos continúan manifestándose como si estuviéramos en pleno invierno.
Antes de entrar en materia, y aprovechando la fuerza del viento que por estos días nos sacude por momentos, conviene recordar que en este mundo, del cual estamos de paso, todos somos seres humanos. Es decir, nadie está exento de cometer errores. ¿Estamos de acuerdo?
El problema surge cuando no aceptamos que nos equivocamos. Hay personas que, por su personalidad, posición jerárquica o formación, tienen dificultades para reconocer sus errores. Se produce entonces una discrepancia entre la realidad de los hechos y la percepción o declaración que se hace de ellos. En cuestiones judiciales suele decirse que donde hay dos abogados existen cuatro opiniones distintas. Sin embargo, lo que realmente enaltece a un profesional, desde mi punto de vista, es la humildad, una virtud que no disminuye en nada sus conocimientos ni los méritos académicos que haya alcanzado.
En el servicio público, mientras más alto es el cargo, mayor es el nivel de exposición ante la prensa, los funcionarios de la institución y la ciudadanía, que diariamente observa y evalúa conductas y comportamientos. En el Estado, a menudo, vemos cómo surgen críticas con la fuerza de una tempestad en contra de nuestras autoridades. En política, tarde o temprano, todo se termina cobrando.
Recordemos lo ocurrido con el expresidente Gabriel Boric cuando impulsó la compra de la casa donde vivió el presidente Salvador Allende para convertirla en museo. El caso terminó provocando la salida de la ministra de Bienes Nacionales, Marcela Sandoval, y derivó en importantes consecuencias políticas para diversos actores involucrados.
Ahora la atención se encuentra centrada en el Ministerio de Justicia. Se ha informado sobre la concesión de beneficios a 56 personas condenadas por delitos sexuales contra menores de edad bajo la figura del indulto presidencial. La situación se conoció públicamente a través de los medios de comunicación y generó un fuerte impacto en la opinión pública. Las víctimas, sus familias y amplios sectores ciudadanos quedaron profundamente afectados por la noticia. Se encendieron las alarmas y el Congreso reaccionó de inmediato. Diversos sectores ya anticipan una eventual acusación constitucional.
El cuestionamiento político radica en la presunta vulneración de los protocolos y procedimientos establecidos para la concesión de estos beneficios. En otras palabras, se plantea que personas condenadas por delitos de especial gravedad habrían accedido a medidas de excepción que requieren una rigurosa justificación jurídica y administrativa.
Retomando el análisis, el problema también alcanza al Presidente José Antonio Kast. Entre los objetivos centrales de su programa se encuentran el fortalecimiento de la seguridad pública y la protección de los menores de edad. En ese contexto, la controversia generada por estos indultos aparece en dirección opuesta a dichos propósitos y lo sitúa en una compleja encrucijada política cuando aún no se cumplen ocho meses de gobierno.
Por otra parte, dentro del oficialismo comienzan a surgir voces que llaman a actuar con prudencia y responsabilidad. Al mismo tiempo, en los distintos sectores de la derecha se observan matices y diferencias de opinión que se expresan públicamente no solo sobre esta materia, sino también respecto de otros aspectos de la gobernanza.
En este escenario, resulta imprescindible actuar con claridad y transparencia. Se requiere un rediseño estratégico de carácter estructural, porque Chile necesita superar los traumas del pasado y concentrar sus esfuerzos en construir un mejor futuro. Lo peor sería no hacer nada. Quedarse de brazos cruzados, convencidos de que todo se está haciendo bien únicamente porque coincide con una determinada visión ideológica. Lo que corresponde es realizar un análisis profundo, más allá de simples llamados de atención. Tenemos muchos problemas y debemos enfrentarlos con seriedad para salir adelante.
Veremos en los próximos días qué ocurrirá en el Congreso. Observaremos cuál será el comportamiento de nuestros parlamentarios y si sus decisiones estarán en concordancia con el sentir ciudadano. Sin embargo, también es responsabilidad de cada persona construir una opinión propia. Por esa razón, no debemos dejarnos influenciar únicamente por los titulares. Informémonos, investiguemos y saquemos nuestras propias conclusiones.
Los dejo. Gracias.
Nelson C. Mondaca Ijalba
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