CAROLINA TREJO
Tres décadas han pasado desde que el general Augusto Pinochet entregara la banda presidencial a su sucesor electo, Patricio Aylwin. Fue el comienzo de la transición democrática en Chile. https://www.youtube.com/watch?v=EkHy9mNg8do En el actual contexto del estallido social, sin embargo, se ha demostrado que estos 30 años de democracia preservaron herencias de la dictadura. En un Congreso Nacional repleto y bajo la atenta mirada de distintos partidos políticos, además de la prensa local e internacional, Augusto Pinochet dejaba el mando de Chile después de 17 años de una dictadura cívico militar (1973-1990). Era el 11 de marzo de 1990. Tras darle la mano al dictador, el sucesor electo Patricio Aylwin Azocar juró como presidente de la República. Aylwin había sido elegido meses antes en las urnas, transformándose así en el primer mandatario de la Concertación de Partidos por la Democracia y el primero elegido democráticamente bajo las normas establecidas en la Constitución de 1980, escrita y promulgada por la dictadura. El nuevo jefe de Estado recibió de las manos del general Pinochet la banda presidencial que oficializaba su llegada al palacio La Moneda, la sede del Gobierno que, 17 años antes, el mismo general del Ejército había mandado bombardear. LEER ARTICULO COMPLETO AQUI]]>