El mundo del espectáculo está de luto. Richard Chamberlain, el actor que nos hizo soñar con sus papeles en las icónicas miniseries Shogún y El Pájaro Canta Hasta Morir, falleció el pasado 29 de marzo a los 90 años en Hawái, debido a complicaciones tras un derrame cerebral.
Para muchos chilenos, Chamberlain no era solo un actor; era el galán que llenó nuestras pantallas en los años 80, cuando TVN transmitió estas dos producciones que marcaron una época. En Shogún, nos llevó al Japón feudal como el navegante John Blackthorne, atrapado en un mundo de intrigas y cultura desconocida. Y en El Pájaro Canta Hasta Morir, nos rompió el corazón como el padre Ralph de Bricassart, un sacerdote atrapado entre su fe y un amor imposible. ¿Quién no recuerda esas noches frente al televisor, viviendo cada drama como si fuera propio?
Chamberlain no solo fue un actor talentoso, sino también un pionero en su tiempo. En 2003, reveló públicamente su orientación sexual, un acto valiente que inspiró a muchos. Su carrera abarcó décadas, desde su debut en Dr. Kildare hasta convertirse en el «rey de las miniseries», dejando un legado que trasciende generaciones.














Francisco
En mi infancia lo vi en «El Conde de Montecristo», y hasta hace poco la volvi a ver. Descansa en Paz.