En pleno corazón de la Colonia Agrícola de Pintados, sector Juventud del Desierto, se presentó oficialmente el programa piloto “Arándanos en el Desierto”, una iniciativa que desafía los límites de la agricultura tradicional al cultivar berries en condiciones extremas de aridez.
El proyecto, impulsado por SQM Yodo Nutrición Vegetal en colaboración con Blueberries Consulting, ha logrado producir cerca de 180 kilos de arándanos en su primera etapa, utilizando semillas provenientes de diversas partes del mundo. En total, se están evaluando 26 variedades, todas monitoreadas con tecnología de última generación para determinar cuál se adapta mejor al ecosistema del Tamarugal.
Uno de los pilares del programa es la optimización hídrica. Para ello, se instaló una planta de ósmosis inversa de origen húngaro, equipada con tecnología de punta que permite transformar agua salobre en recurso apto para el cultivo, marcando un precedente en el uso eficiente del agua en zonas desérticas.
La presentación contó con la participación de Atilio Narváez, subgerente de programas sociales de SQM Yodo Nutrición Vegetal; Jorge Esquivel, especialista de Blueberries Consulting; Orlando Ramos, propietario del terreno donde se ejecuta el proyecto y Ronald Yavar, seremi de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, quienes destacaron el potencial transformador de esta experiencia para la agricultura regional.
Como dato de cierre, cabe recordar que el arándano (Vaccinium spp.) tiene su origen en América del Norte, donde se cultiva desde tiempos precolombinos. Hoy, los principales países productores son Estados Unidos, Canadá, Polonia, México, Perú y Chile, este último reconocido por su liderazgo en exportaciones hacia mercados asiáticos y europeos.
Este piloto en el Tamarugal no solo abre nuevas rutas productivas para el norte chileno, sino que también reafirma el valor de la innovación aplicada al territorio.













