Hace diez años, en el marco de la campaña preventiva de Semana Santa de 2015, la Seremi de Salud, en conjunto con Sernapesca y el Servicio de Impuestos Internos, realizó una exhaustiva fiscalización en los locales de venta de pescados y mariscos en el Mercado Centenario. El objetivo era garantizar que los productos comercializados cumplieran con las condiciones adecuadas de salubridad y calidad.
La entonces seremi de Salud, Patricia Ramírez, hizo un llamado enfático a la comunidad para consumir pescados y mariscos exclusivamente cocidos durante esta festividad religiosa, con el fin de prevenir enfermedades transmitidas por alimentos. Ramírez recordó que, desde finales de 2014, se había detectado la presencia de la bacteria Vibrio parahemolyticus en tres caletas y en aguas del borde costero de Iquique. Por ello, insistió en la importancia de adoptar medidas preventivas, como adquirir productos únicamente en locales establecidos y certificados.
Balance de fiscalizaciones
Las fiscalizaciones preventivas comenzaron el 21 de marzo de 2015, a cargo de los profesionales de la Unidad de Control de Alimentos del Departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud. Para esa fecha, se habían llevado a cabo un total de 60 procedimientos en pescaderías, caletas, el Mercado Centenario, distribuidoras y vehículos de transporte.
Durante estas inspecciones, se decomisaron 67,75 kilos de productos, entre ellos peroles, ceviches y mariscos precocidos. Los decomisos se debieron a diversas razones, como la procedencia clandestina de los productos, la falta de mantenimiento en la cadena de frío o su estado de descomposición.
En dos semanas y media más será Semana Santa y la historia de las fiscalizaciones se repetirá. Ahora con el paso de los años, no entiendo qué cresta hace como ilustración de la nota Don Cangrejo. ARCHIVERO













