Hace diez años, la comuna de Diego de Almagro, en la Región de Atacama, enfrentó una tragedia causada por lluvias intensas y aluviones que devastaron la zona y dejaron a cientos de familias afectadas. En respuesta a esta emergencia, los vecinos de Pozo Almonte demostraron su solidaridad organizando una masiva campaña de ayuda.
Corazón del norte
Ropa de todo tipo, herramientas, colchones, alimentos y cerca de 3 mil litros de agua fueron recolectados por los pocinos para asistir a Diego de Almagro. En total, la ayuda alcanzó unas ocho toneladas de productos, que fueron entregados a la Junta de Vecinos «Ignacio Carrera Pinto» a través de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Diego de Almagro.
Trinidad Araya, presidenta de la entidad receptora, expresó su gratitud por el esfuerzo realizado: “La verdad es que la ayuda siempre es bien recibida, especialmente si se hace con cariño y esfuerzo. Sabemos que fue difícil llegar acá, y por eso estamos muy agradecidos de la gente de Pozo Almonte”.
El traslado no fue sencillo, ya que las rutas hacia Diego de Almagro estaban afectadas por la catástrofe, lo que obligó a tomar caminos alternativos. Entre los voluntarios que llegaron se destacó un DJ, quien quiso aportar un poco de música y alegría a los damnificados que llevaban semanas lidiando con las consecuencias del desastre. Este gesto especial hizo que la entrega de víveres se convirtiera en un momento lleno de energía y esperanza.
El alcalde de Pozo Almonte, José Fernando Muñoz, también reconoció el esfuerzo de su comuna: “El viaje fue complejo, pero sabemos que llegaron todos bien y eso es lo importante. Como alcalde, quiero agradecer la solidaridad que mostró la gente de Pozo Almonte con nuestros compatriotas. Según lo informado por los voluntarios, lo que más necesitan es agua potable y útiles de aseo”.
Hace una década, este acto de solidaridad reafirmó el espíritu comunitario y la empatía entre las comunas del norte. ARCHIVERO.













