Autoridades rusas informaron en las últimas horas que aumentó 133 el número de muertos en el ataque terrorista del viernes, reivindicado por el Estado Islámico (EI), contra la sala de conciertos Crocus City Hall en Moscú.
De acuerdo al informe hay al menos 80 personas hospitalizadas, entre ellas 13 en estado crítico y 25 en estado grave. Al menos 40 pacientes debieron ser operados de urgencia y ocho heridos recibieron el alta en las últimas horas.
En este marco la agencia investigadora del Gobierno ruso determinó que la mayoría de los fallecimientos se debió a las heridas de bala provocadas por los responsables del ataque y a la asfixia por el incendio causado en la sala. Los atacantes, precisaron los investigadores, usaron “armas automáticas” e incendiaron el edificio.
El Servicio de Seguridad Federal de Rusia (FSB), anunció la detención de once personas presuntamente vinculadas al atentado, entre ellas cuatro supuestos responsables directos del ataque, apuntados como tiradores, que fueron hallados en la región de Briansk, la frontera con Ucrania y Bielorrusia.













