Brigitte Bardot ofreció ayer una serie de entrevistas por la celebración de su cumpleaños número 80, en las que explicó las razones por las que se alejó del cine hace ya cuatro décadas.
«Estaba harta de esa vida superficial, vacía», dijo Bardot, quien decidió dedicar su vida a los animales que, «a diferencia de los hombres, no piden nada y lo dan todo».
La que fuera símbolo sexual en los años cincuenta y sesenta, aseguró en medios como «Le Parisien» y «Le Journal du Dimanche» que está feliz con su vida actual como activista.
«Me gustan los animales porque son las víctimas inocentes de la crueldad humana, que no tiene límites», cuenta antes de añadir que si los defiende es porque ellos no lo pueden hacer.


















